Asustada me hallo ante tal capacidad. Este hombre, cerrajero de profesión, se enteró hace tres años de que tenía la facultad de dedoblar la mente y crear ambigramas. ¿Su truco? Engañar a las letras y hacer magia con las palabras.
Manuel Tomás Castañeda es ambigramista, uno de los diez que hay en España (Parece ser que hay poco más de 40 en todo el mundo)
"Desde que Dios creó al Hombre y decidió que Adán necesitaba algo "extra" para cortejar a Eva, el hombre ha tenido una ventaja pequeña pero importante sobre el bello sexo - ¡la capacidad de hacer pis de pie! Puede que no ha sido algo que las mujeres querían hacer pero "Shewee" ha demostrado a miles de mujeres en el mundo lo que se han estado perdiendo. ¡Ya es historia tener que ponernos incómodamente de cuclillas y cosa del pasado tener que sufrir en inodoros poco higiénicos y culos al aire libre.
El premiado dispositivo portátil que permite que las señoras hagan pis de pie sin tener que quitarse la ropa, ha llegado a España.
Es fácil de usar, es discreto, reutilizable, pesa muy poco y lo puedes llevar en el bolsillo. Además, se puede elegir entre tres colores para que no confundas cuál es el tuyo y cuál es de tu Madre.
Shewee ha sido inventado por la joven empresaria e inventora inglesa, Samantha Fountain, que desarrolló su idea inicialmente como parte de su licenciatura en la universidad. Le vino la idea mientras viajaba con una mochila por Europa. El innovador Shewee ya se distribuye por más de 10 países en el mundo.
¿Por qué Shewee?
"Se me ocurrió: cuánto más fácil es ser hombre y poder hacer pis en un sitio donde no hay aseos o ninguna cosa detrás de la cual poder esconderse de cuclillas," explica Sam. "Así que diseñé un dispositivo que permite que las mujeres puedan orinar como los hombres. Para un hombre es fácil: baja su cremallera, una sacudida y sigue su camino, mientras que la mujer tiene que quitarse la mochila, parte de la ropa y luego, buscar un sitio donde estar de cuclillas siempre preocupada de no tocar algo sucio por miedo a gérmenes o garrapatas, no congelarse y conservar su dignidad! Shewee elimina todo este rollo."
Existe una infinidad de situaciones en las que un Shewee es útil: en un camping, para todas las actividades al aire libre - esquí, vela, equitación, senderismo... También, en los viajes y atascos en el coche. Es una ventaja para las señoras con algún tipo de minusvalía. Desde hace poco en el Reino Unido, los centros de salud y hospitales ofrecen a las señoras un Shewee para que el proceso de proporcionar una "muestra" sea una experiencia más agradable.
Sam patentó su diseño en 1999 y ha ganado el premio "James Dyson Product Design Award" y la medalla de plata en los premios "Inventora e Innovadora Británica". El Shewee ha aparecido en numerosas publicaciones incluyendo Outdoor Enthusiast, Trail, TGO, Diver, Snowboard UK y también en muchos programas de radio y televisión - entre otros "Dragon's Den".
En España, Shewee es distribuido por la empresa Es fácil... ¡si sabes cómo!
Si hay algo que siempre me ha llamado la atención es la tragedia de Titanic.
El pasado lunes tuve la oportunidad de ver la exposición que se está llevando a cabo en Madrid...
Es increible ver los objetos que, durante años, han estado aguardando en el fondo del mar a que los devolvieran a la tierra.... Y cada objeto tiene una historia detrás. Una vida truncada por un sueño "insumergible" que se hundió sin remisión. La torre de babel sobre el mar....
Y por cierto... me encantó la película.
La imagen de la jovencita mirándose en el espejo que después se convierte en la abuelita que es en la actualidad me parece grandiosa. Como la de la abuelita subiéndose a la barandilla de un barco para tirar su joyita al agua... sensacional. O las fotos de los lugares que prometió vivir a su lado y, ya sin él.... los visitó, en su memoria.... GENIAL
Amigos mios que estais en la blogosfera, santificados sean vuestros nombres.
Vengan a mí vuestros reinos. Hágase, o no, vuestra voluntad, así en la tierra, como en el suelo. Que siempre tengamos el pan de cada día. Perdonad mis ofensas como quizá yo perdone a los que me ofenden. Y ¡dejadme caer en la tentación! Porque del mal.... no nos va a librar ni Dios.