Estabas ahí. Por donde tantas veces he pasado. Cuando te vi sentí que dios me dio la mano. Eres tan simplemente bella. Eres mi luna, mi doncella.
Estabas ahí. Cuando la vida se me estaba derrumbando y tu mirada acariciándome los labios fue derribando las fronteras de mi corazón
No te alejes, no te vayas, deja que el destino nos abrace el alma y nos quite el miedo como un par de niños bajo un aguacero. Pero no te vayas porque yo me muero. Eres mi luna en altamar, mi primavera, mi verdad. Te quiero
Y sigues aquí. En un espacio de mi alma te has quedado.Desenredando los fantasmas del pasado, acariciando mis latidos, mi desolación. No te alejes, no te vayas. Deja que el destino nos abrace el alma y nos quite el miedo. Te quiero
(Alejandro Fernández)

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