Marta........

Recuerdo que un día me comentaste que te gustaría que te escribiera algo con sentimiento. Y también recuerdo que te contesté con un “por supuesto”. Y que me he hecho de rogar demasiado tiempo. Porque desde hace mucho, decidí que contigo, no necesitaba plasmar mis pensamientos en papel. Ni utilizar bellas palabras para describir una personalidad con las que las letras, por muy hermosas que sean, siempre se quedarían escasas. Decidí, desde que te conocí, que no dudaría jamás en decirte cuánto te quiero, de frente y por derecho, cuando me están mirando esos profundos ojos negros. Esas lindas pequillas que se agrandan en verano. Y, por eso, nunca me sonrojo, y lo sabes, en mirarte tranquila, pedirte un abrazo y decirte: ¡Te quiero, amiga! Pero hoy es el momento de escribir. Porque ha sido tu cumpleaños y porque quizá mis humildes palabras de escribiente se pueden convertir en mi mejor regalo. Y si no el mejor, al menos sí el más verdadero. ¿Sabes? Describir a Marta, describirte, es muy sencillo. Pero, a la vez... imposible. Ya sin conocerte se llega a quererte. Porque son legión los que te quieren. Los que te respetan. Los que escuchan tus consejos como si de la madre de la experiencia se tratara. Los que te admiran. Y los que gozan de tu amistad. Y decir Marta... es sinónimo de grandeza. Recuerdo la primera vez que te conocí. Éramos el punto y la í. Tú fuerte, yo debilucha. Tú con carácter, yo, en aquel momento, buscándolo. Éramos tan diferentes. Y a la vez... teníamos muchas cosas en común: Las ganas de conocernos. Y la sinceridad. Por eso, desde aquel día, siempre que me preguntan a quien me gustaría parecerme... Siempre contesto lo mismo. Siempre es un nombre el que sale de mis labios. Tu nombre. Marta. Por tu fortaleza. Por tu carisma. Por tu lealtad. Por tu palabra siempre directa. Por tus consejos. Por tu coraje... Te admiro mucho, Marta. Te admiro. Y estoy orgullosa por aquel día en el que la segunda mujer que me parió, tu prima Aida, nos presentara por fin. Estoy orgullosa de haberme ganado tu confianza, que sé que no es fácil. De compartir contigo momentos inolvidables. De reír a tu lado. De llorar en tu hombro. De saberte cerca. Y tenerte. Porque siempre estás. Aún en la distancia. Estás dispuesta, de guardia permanente, para el reclamo de una amiga herida. Y porque me resulta muy complicado decirte todo lo que tu amistad significa para mí... por eso he tardado tanto en escribirte esta carta. No es la más bonita del mundo. Pero te puedo garantizar... que sí es la más sincera. Te quiero, amiga. Feliz cumpleaños.


xikita dijo
precioso.la amistad es el mejor regalo q alguien puede darnos
22 Abril 2008 | 07:30 PM