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Arrastro los pies como quien arrastra una deuda.
Y pesa.
Y me siento vacía. Y me siento cansada. Y el hastío se pasea por mis labios. Y se entretiene en mi pecho. Y juega con mis rodillas. Y me hace caer.
Castigo a mi alma por dejarse embarullar de palabras, de sentimientos que se apelotonan. De recuerdos borrables que él se empeña en traer a mi día a día. Y duelen. Y me chantajean.
Suena el teléfono y se quiebra un trocito de mis entrañas olvidadas. Y me maldigo por no sentir lo que él siente. Y me insulto por olvidar tan rápido. Tan deprisa. Y sin dolor ni remordimiento.
Es cuando me sonrojo en soledad. Y me hundo por dentro.
Después miro a mi alrededor.
Y no sé qué veo. Pero veo luz.
Una luz brillante, penetrante. Caprichosa. Ambigua. Incierta. Miedosa. Sensible y lejana.
Y no me pregunto más. Y no quiero saber más.
Sólo sigo caminando. Con mis tristezas a rastras. Mis negativas como anclas encajadas en el fondo de mi corazón sellado. Sellado con hormigón. El hormigón de la convicción.
Y sigo. Y sigo. Y sigo. Y no sé dónde me llevarán mis pasos. Pero de algo estoy segura. Si puedo caminar, aun a rastras, es porque siento. Y si siento.... es que todavía tengo derecho a ser feliz.

EXTASIS !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Bueno bueno, el tiempo lo cura todo, este otoño pasará, y cuando lo haga, el se habrá ido, y con él otras penas. un beso Nº 13
En mis tiempos, allende la memoria alcanza, creo recordar que una vez yo tuve un gran amor, enorme, mayúsculo. Y creo recordar, entre la realidad y la ensoñacion, que el frío fue poderoso y pudo cubrir hasta el cono del volcán en el que hubo lava hirviendo entre el deseo incandescente de la eternidad.
Y si la memoria no me falla- hace ya tantos años- ni siquiera llegué a sentir el dolor de saber que era hielo y el aire cálido quiso derretirlo. Porque quizá, entre esa noción de tiempo que se escapa a la razón, hubo una porción inflexible con la realidad que debió acompañar el resto de mi existencia hasta mis ya alejados días del recuerdo nacido.
No llores pues, pues la alegría pide paso y la vida su destino.
PD- Joder, me pillaste rollista, eso de la edad no pedona!!!!!!!!!!!!
Buena conclusión, si puedes caminar aún a rastras es porque sientes y el que siente tiene derecho a ser feliz y mucho más. Un besote guapa
PORQUE TODO ESTO,CADA SEGUNDA VALE DE VIVIR CON ALEGRIA !
Y SIGO,Y SIGO,Y SIGO.......AUNQUE SEA CAMINANDO A RASTRAS¡¡¡
AYYYYYYY HICHINA,JOOOOO,ME HAS HECHO LLORAR Y SOLO TÚ,TAN SOLO TÚ SABES EL PORQUÉ....¡¡¡QUE FUERTE Y BONITO A LA VEZ¡¡¡
ESPERO VERTE EN BREVE,BESAZO¡¡¡
PASATE POR MI BLOG,TE ENCANTARA¡¡¡¡¡
Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.... pero SIENTE.
Vaya... también duelen las negativas. Yo es que estoy, ahora mismo y desde hace tiempo, en el otro lado. En el lado de aquel a quien niegan el pan y la sal. Y mis pasos van siempre en una sola dirección. Y no sé cambiar de rumbo.
Besazos.
hOLA 13,
Los sentimientos son los que de alguna manera nos manejan, y ahí es cuando mente y corazín tienen sus devanencias,
pero amiga como tu muy bien dices si sentimos es que estamos vivas y hay que seguir aunque sea arrastras en ese camino de la... ESPERANZA.
UN ABRAZO
Perdona he querido decir desavenencias. (mis ojos sin gafas fallan)
Ay Anto.... Efectivamente.... el tiempo es la clave. Bueno... Y otras muchas cosas... jejejee.
Jopé Rafa... nunca dejas de sorprenderme. No, mejor dicho... Nunca DEJES de sorprenderme....
Lilith, reina... qué te voy a contar que tú, mi meiga favorita, no sepas... Que nos vemos esta semana y comemos. Prometido.
Bruno... fiel, fiel, fiel amigo desconocido. Gracias.
Anikka... qué peaso cancion la del blog ¿eh? Y qué fuerte! HIchi.... todo llega.
Marta... te quiero. Y me encanta sentir... también a tu lado.
Elegante Noelia... lo que dices no me lo creo. Es imposible que cualquier ser humano, en su sano juicio, pueda darte a ti una triste negativa. IMPOSIBLE. Pero si así fuera.... aunque no sepamos cambiar de rumbo, quizá haya alguien, donde menos te lo esperes, que te enseña otro camino. De ti depende que te pongas los tacones y empieces a caminar como sólo tú sabes hacerlo....
Y Natti, torera, el día que perdamos la esperanza... habremos muerto.
Como diría mi churrito Leal... "sus quiero"