Gabriel Alonso
Porque eres grande. Porque eres el mejor compañero que he tenido. Y porque te quiero.
Gracias por contar conmigo en la presentación de tu libro. Y por permitirme tener, como collera, a Berrendita, ná menos

Después... con la banda de música LA EXPIRACIÓN y ese gran tema que es "De tu cruz al cielo" que, todavía, cuando la recuerdo, me emociono.....
Y gracias a mi fotógrafo preferido....
En la tarde del lunes, y no sin emoción, sólo pude decirte:
"Si tuviera que buscar en el diccionario una palabra, una sola palabra para definir al autor de este libro que presentamos hoy, lo tendría verdaderamente fácil. Esa palabra sería fidelidad. Dice la Real Academia de la lengua que fidelidad es la lealtad, la observancia de la fe que alguien debe a otra persona.
Y yo tengo fe en Gabriel Alonso.
Pero no se crea nadie que eso es un mérito. Ser amigo de Gabriel Alonso es un privilegio.
Cuando hace un tiempo me comentó que estaba ilusionado, que tenía un proyecto en la cabeza que le estaba rondando y que le haría muchísima ilusión... tenía en la mirada ese brillo especial que sólo sabe transmitir Gaby. Cuando algo le ilusiona es... diferente. Es entusiasmo. Es simplicidad en la grandeza. Es personalidad. Es pasión en todo lo que hace. Fue entonces cuando me comentó que le gustaría que estuviera esta tarde aquí junto a él. Por eso, y antes que nada, quiero agradecer públicamente que pensara en mí y que me juntara en este lugar en el que el sentimiento se puede respirar. De verdad, Gabi, un privilegio estar esta tarde a vuestro lado.
Recuerdo la primera vez que conocí a Gabriel Alonso. Iba con su cámara de fotos, con su bigote, con su sonrisa permanente y con la alegría que lo hace ser diferente absolutamente a todo y a todos. Enseguida surgió entre nosotros una complicidad especial, que gracias a Dios, y pese a las dificultades, continúa protagonizando esta historia de amistad.
"Está loco", me decían algunos. "Es como un niño grande", me decían otros. Y yo sonreía y callaba, mientras pensaba para mis adentros que sí, que es cierto. Que Gabriel es un loco, pero un loco bohemio, un loco enamorado de su profesión, de su gente, de sus creencias por las que que estaría dispuesto a matar. De su fe.
Y sí. Es como un niño grande. Porque en su personalidad no existe la mentira.No existe la picardía. Y no existe, ni existirá jamás, la traición.
Escucharlo hablar de su Semana Santa es apasionante. En más de una ocasión se me ha puesto la carne de gallina y me ha temblado la voz. Es cuando se mezclaban en mí todos los sentimientos de mi fe y de la pasión que derrocha en su forma de hablar-.
¿Recuerdas Gaby cuando entramos no hace mucho en la capilla de la Veracruz? Dentro de ese recogimiento, de esa paz callada, de ese murmullo de religiosidad, me guiabas por los pasillos enseñándome su "niño", como tú lo llamas. Tu nazareno. Y después, ante el crucificado, y sin tú saberlo, yo he rezado un padrenuestro por lo bajinis mientras tú, con esa sonrisa que aun hoy si la recuerdo me emociono, le acariciabas suavemente y con un respeto absoluto, ese pie ya casi gastado que encierra tanto significado, tantos rezos, tantas creencias. Tanta fe.
Ése es Gabriel Alonso. Es la bondad. Es ese "aquí estoy". Ese "cuenta conmigo".
Y hoy, en un día que sé que es tan especial para ti por todo lo que encierra, sólo puedo mirarte a los ojos, como tu lo haces siempre, de frente y por derecho, sonreirte y darte las gracias. Gracias por enseñarme a caminar las calles a tu lado, y verlas bajo ese prisma que tú sólo sabes ver.
Gracias por enseñarme a ver la Semana Santa desde el espiritu de la comprensión y de la fe.
Gracias por aquella tarde en la que, acompañando al Nazareno, en un momento, me miraste y viste que estaba llorando. Gracias porque en aquel momento, en aquel preciso momento, te acercaste a mí. Me secaste la lágrima con tus dedos y me dijiste: Gracias.


njimenez79 dijo
Ole, ole y ole... ¡¡qué dos bellezones!! Besos, guapas.
13 Diciembre 2008 | 08:18 PM