Afónica
Desde El Puerto de Santa María, allá por el 10 de agosto, mi voz no ha vuelto a ser la misma. Fue cuando, después de unos días de cante GRANDE al lado de la CUADRILLA DEL ARTE, perdí completamente la voz por primera vez. ¡Con la de cosas que me quedé con ganas de decir!
Luego llegó septiembre. Y la locura del exceso de trabajo, de hablar sin parar y, por qué no decirlo, de fiestita.... fue lo que provocó que volviera a quedarme afónica.
Desde entonces nada ha sido igual. Y arrastro una pequeñita lesión, que llaman nódulos en la garganta, que hacen que tenga que cuidarme a la hora de hacer excesos con la voz.
La buena noticia es que me han asegurado que no va a hacer falta cirugía y que, si sigo así, haciendo los ejercicios de rehabilitación, podré volver a recuperar mi habitual tono de voz.
Lo de la rehabilitación.... es cuanto menos curiosa.... Y para el que la ve desde fuera, hasta divertida. Hoy mi padre casi se ha tenido que salir de la sala porque estuvo a punto de darle un ataque de risa.... Pero es así. Y quien algo quiere, algo le cuesta.
Con la de palabras que me apetece gritar al viento.... Bueno.... las diré bajito, muy bajito. Y al oído.
Por cierto.... Prohibido susurrar. ¡Quién lo diría!


bruno dijo
Suerte y amistad para ti !!
un saludo
bruno
21 Enero 2009 | 03:59 PM